

Guardianes del nevado sinakara
Anthony niño de guzmán
“Guardianes del nevado Sinakara” se aproxima a uno de los rituales más significativos de los Andes: la peregrinación del Señor de Qoyllur Riti, celebrada a más de 4.800 metros de altura en el monte Sinakara. Desde la mirada de Anthony Niño de Guzmán, la obra despliega la densidad espiritual, simbólica y comunitaria de una festividad que convoca a diversas naciones danzantes y grupos rituales del sur andino, entre ellos los Qhapaq Qolla y los Ch’unchus.
En el núcleo de este entramado se encuentran las Pabluchas, figuras míticas y guardianas del glaciar, encargadas de preservar el orden espiritual y físico a lo largo de la peregrinación. Sus máscaras de lana, sus danzas y sus rituales nocturnos encarnan una relación ancestral con la montaña, arraigada en un territorio donde lo humano y lo sagrado confluyen.
Pero este paisaje ceremonial enfrenta hoy una transformación profunda. El retroceso del glaciar Sinakara, acelerado por el cambio climático, erosiona no solo la geografía sino también el tejido simbólico que da sentido a la peregrinación. En este contexto, la nevada inesperada que cubrió el santuario durante la última festividad emerge como un gesto efímero de la montaña: un retorno momentáneo que interpela tanto la fragilidad climática como la resiliencia ritual.
Con una trayectoria marcada por la documentación de procesos sociales, culturales y políticos del Perú, Niño de Guzmán vuelve aquí sobre sus raíces andinas para registrar un territorio en disputa entre la memoria, la fe y el cambio ambiental. Su obra se convierte así en un testimonio visual que honra a quienes, año tras año, sostienen la espiritualidad del Sinakara y resguardan la continuidad de una tradición amenazada.












