La representación visual de la arquitectura, al igual que la arquitectura misma, ha buscado históricamente presentarse dentro de un marco de supuesta neutralidad, desligada de los procesos sociales, políticos y económicos que la producen; del territorio que ocupa y de los sucesos que alberga.

(H) Arquitectura, Estado y Militarización

Por Onnis Luque

A través de la fotografía, la arquitectura se ha mostrado como un objeto acabado, descontextualizado y “neutro”, cuya creación parecería ocurrir al margen de toda postura ética-política.

Es así que tanto la arquitectura como su representación han sido utilizadas por el Estado como instrumentos para consolidar el discurso e ideología dominante, evidenciando que no existe tal neutralidad ni en la forma construida ni en la mirada fotográfica. El (H) Colegio Militar es un ejemplo emblemático de esta relación íntima entre arquitectura y poder, en particular con el Ejército: una institución opaca y manchada de sangre en la historia reciente de México.

Durante la década de 1970, el Estado mexicano necesitaba proyectar una imagen de modernidad sustentada en el progreso y la democracia. Con este objetivo, inauguró la nueva sede del (H) Colegio Militar, una obra que espacializa conceptos clave para el relato hegemónico del régimen: lealtad, mestizaje, raíces indígenas, patria y legado prehispánico. El 2 de julio de 1973, bajo la presidencia de Luis Echeverría, el Ejército convocó a concursar a un selecto grupo de arquitectos para diseñar este proyecto. El fallo del concurso, el 21 de septiembre de ese año, favoreció de manera unánime al equipo TELPOCHCALLI, conformado por Agustín Hernández Navarro y Manuel González Rul. La obra fue inaugurada el 13 de septiembre de 1976.

Todo esto ocurrió en el contexto de la Guerra Sucia: apenas cinco años después de la masacre de Tlatelolco en 1968 y dos años después del “halconazo” en 1971, en los que el Ejército participó activamente como aparato represivo del Estado.

Durante la década de 1970, el Estado mexicano necesitaba proyectar una imagen de modernidad sustentada en el progreso y la democracia. Con este objetivo, inauguró la nueva sede del (H) Colegio Militar, una obra que espacializa conceptos clave para el relato hegemónico del régimen: lealtad, mestizaje, raíces indígenas, patria y legado prehispánico. El 2 de julio de 1973, bajo la presidencia de Luis Echeverría, el Ejército convocó a concursar a un selecto grupo de arquitectos para diseñar este proyecto. El fallo del concurso, el 21 de septiembre de ese año, favoreció de manera unánime al equipo TELPOCHCALLI, conformado por Agustín Hernández Navarro y Manuel González Rul. La obra fue inaugurada el 13 de septiembre de 1976.

Todo esto ocurrió en el contexto de la Guerra Sucia: apenas cinco años después de la masacre de Tlatelolco en 1968 y dos años después del “halconazo” en 1971, en los que el Ejército participó activamente como aparato represivo del Estado.

Este proyecto fotográfico es una mirada crítica sobre la relación entre arquitectura, poder y representación visual. Se pregunta: ¿cómo usar la fotografía para reflexionar sobre la producción arquitectónica? ¿Cómo ser autocrítico como fotógrafo de arquitectura? ¿Cómo construir una narrativa visual situada en el contexto sociopolítico actual? ¿Cómo asumir una postura ética-política en la coyuntura de militarización del país y hacerla patente en la imagen?

(H) disputa la narrativa hegemónica de la fotografía de arquitectura comercial, desde una perspectiva crítica que entiende la arquitectura como un proceso complejo de relaciones sociales mediadas por el poder y la dominación, reconociendo su agencia en el entramado sociopolítico e histórico que la configura.

Este proyecto fotográfico es una mirada crítica sobre la relación entre arquitectura, poder y representación visual. Se pregunta: ¿cómo usar la fotografía para reflexionar sobre la producción arquitectónica? ¿Cómo ser autocrítico como fotógrafo de arquitectura? ¿Cómo construir una narrativa visual situada en el contexto sociopolítico actual? ¿Cómo asumir una postura ética-política en la coyuntura de militarización del país y hacerla patente en la imagen?

(H) disputa la narrativa hegemónica de la fotografía de arquitectura comercial, desde una perspectiva crítica que entiende la arquitectura como un proceso complejo de relaciones sociales mediadas por el poder y la dominación, reconociendo su agencia en el entramado sociopolítico e histórico que la configura.