Cartilla Pedagógica

Capítulo 2

Recostados boca arriba, miramos el cielo de la noche. Es aquí donde comenzaron las historias, bajo la protección de multitud de estrellas que nos escamotean certezas que a veces regresan como fe. Aquellos que primero inventaron y después nombraron las  constelaciones eran narradores. Trazar una  línea imaginaria entre racimos de estrellas les  otorgó imagen e identidad. Las estrellas tejidas en esa línea fueron como los sucesos tejidos en una narración. Imaginar las constelaciones no cambió las estrellas, por supuesto, ni el vacío negro que las circunda. Lo que cambió fue la forma en que la gente leyó el cielo nocturno.
JOHN BERGER

La ruta

En esta parte del taller vamos a recordar, escuchar y aprender historias de la tradición oral de nuestro territorio. Para ello vamos a generar un espacio de conversación con mayores o personas que conozcan historias tradicionales. La intención es grabar todo lo que se diga en ese espacio, así que vamos a poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre grabación, al mismo tiempo, dibujaremos en nuestra libreta las imágenes que surjan mientras escuchamos.

Esto lo haremos con el fin de reconocer y recordar la tradición oral que nos rodea y contarla con nuestra propia voz y desde nuestra mirada.

Se recomienda que el o la facilitadora conozcan de antemano parte de la tradición oral del lugar.
Eso facilitará la conversación.

Nuestro equipaje

Recordar historias

En esta actividad vamos a compartir historias que nos hayan contado o hayamos escuchado de nuestros mayores.

¿Quién es la persona que más sabe cosas en nuestra familia? ¿quién responde preguntas?¿quien resuelve problemas? ¿quién conoce historias?

¿Cuál es la historia que más recordamos? ¿hay algunas relacionadas con personajes? ¿hay historias relacionadas con lugares?

El mapa

Las historias son poderosas. Quienes cuentan historias tienen el poder de traer de otros tiempos y de otros espacios, personajes, situaciones, lugares y objetos al aquí y al ahora. Es decir, de alguna manera contar historias es (re)crear realidades, por eso son tan poderosas aquellas historias en las que imaginamos mundos, pero también aquellas en las que recordamos momentos o acontecimientos, las que explican de dónde venimos, las que nos dan ideas de cómo comportarnos, las que nos muestran que nuestro mundo está habitado por muchos tipos de seres.

La mayoría de los pueblos han conservado su historia y su memoria a través de relatos que se han contado de generación en generación. Cada vez que se cuentan, las historias vuelven a la vida y alimentan el mundo.
Cuando hay escasez de historias, dice Alfonso Díaz, del Colectivo Prácticas Narrativas, es como si hubiéramos arrasado una selva para sembrar un único tipo de plantas. Tener pocas historias no solo empobrece los paisajes de la memoria y la imaginación, sino que reduce las posibles formas de ser en el mundo.

La diversidad de narrativas nos enseña sobre las diferentes formas de ver y entender el mundo. No todos lo vemos igual, no todos habitamos de la misma manera los espacios, ni nos relacionamos con seres humanos y no humanos de la misma manera. Reconocer, exaltar y difundir esa diversidad es necesario para poder convivir de maneras más justas y equitativas.

Además, las historias nos permiten imaginar otras posibilidades. Dice Ursula Le Guin, una escritora de ciencia ficción y fantasía, que “El ejercicio de la imaginación es peligroso para quienes se aprovechan del estado de las cosas porque tiene el poder de demostrar que el estado de las cosas no es permanente, ni universal, ni necesario.” Hay cosas que solo pueden cambiar si imaginamos un mundo en el que sean diferentes o que no existan.

Iniciar el viaje

Captura de sonido ambiente

¿Qué se necesita?:
Grabadora, micrófono, audífonos de monitoreo, trípode.

Vamos a dividir el grupo en equipos y cada equipo tendrá 15 minutos para elegir un espacio en el cual quiera capturar el sonido ambiente. Pueden hacer varias grabaciones.

Después vamos a escuchar entre todos lo que grabamos.

Crear preguntas

En la siguiente sesión vamos a escuchar las historias que nos cuentan los mayores. Lo primero que vamos a hacer es disponer los equipos de manera adecuada para grabar en audio lo que van a contar los mayores. Debe haber una persona encargada de monitorear la grabación. Los demás vamos a escuchar las historias, a imaginar lo que ellas evocan y a dibujar en nuestra libreta esas imágenes.

Al escuchar las historias, te recomendamos pensar en las siguientes cosas para tus dibujos:

Sobre los personajes: ¿cómo son los personajes de estas historias? ¿son hombres, mujeres u otro tipo de seres?, ¿cómo van vestidos?,¿cómo se comportan?, ¿cómo hablan?,¿cómo están peinados?, ¿qué edad tienen?

Sobre los espacios: ¿hace calor o frío?, ¿es en un bosque, un desierto, una playa, la orilla de un río?,¿hay casas cerca?, ¿hay cultivos?, ¿qué sonidos hay en ese espacio? ¿hay algún olor en particular?

Estamos tan acostumbrados a los sonidos que nos rodean que “dejamos de escuchar” algunas cosas. No es que perdamos audición, es que en el sonido también existe un paisaje que parece ser siempre igual. Probablemente nos percatamos de algún sonido cuando dejamos de oírlo o cuando una persona externa nos hace caer en cuenta de él.

 

Las historias contadas de manera oral permiten el encuentro entre narradores y oyentes. Para contar una historia solo se necesita la voz como equipo altamente especializado, pues ella deriva de una historia personal y local, se alimenta de otra voces, en ella resuenan palabras que se han dicho por generaciones, contiene sentidos construidos y compartidos por muchas mentes. En la gran mayoría de territorios hay personas que conocen más historias, hay otras que se las inventan. Este es el momento de pensar quiénes podrían ser esas personas en nuestro territorio.

Buscar en el mapa

Cada equipo va a retratar a cuatro personas. Aquellos que estén encargados del audio y el video van a grabar historias contadas por cuatro personas. Quienes estén encargados de la fotografía van a retratar a cuatro personas, siempre hablando con ellas y escuchando sus historias.

Para todos a medida que escuchemos lo que las personas tengan para contarnos, vamos a hacer el ejercicio de imaginar todo lo que nos cuenten.

Mi ruta

Escuchar es hacer comunidad

¿Qué se necesita?:
Invitados, mayores de la comunidad y un espacio abierto donde todos podamos compartir alrededor de un fuego.

1 / Lo primero es que entre todos identifiquen personas mayores o ancianos de la comunidad que puedan contar historias. Deben ser mujeres y hombres. La elección puede darse de dos maneras: o porque ya hay un tema elegido y se sabe quién puede hablar de ello, o porque se quiere explorar y conocer diversas historias. Lo importante es que sean personas que los participantes identifiquen como narradores, sabedoras o personas que puedan hablar de algún acontecimiento importante en la historia de la comunidad.

2 / Dividir el grupo en dos. El primer equipo, acompañado por la producción o la persona a cargo del taller, hablará con los narradores para invitarlos al encuentro. Ellos deben explicarle a la persona de qué se trata y dejarle claro que su voz será grabada. El otro equipo se encargará de organizar el lugar donde se dará la conversación.

3 / Todo el encuentro será grabado. Para ello es necesario que los participantes del taller instalen las grabadoras y micrófonos, según lo aprendido en las prácticas pasadas, en los lugares adecuados para grabar a nuestros invitados. Debemos hacer pruebas de sonido con la voz de los protagonistas antes de iniciar la actividad.

4 / Durante el encuentro todos vamos a escuchar las historias. Podremos hacer las preguntas que consideremos pertinentes. Por ejemplo: podemos preguntar por sucesos o por detalles, para aclarar algunos aspectos.

5 / Mientras escuchemos a las y los mayores, en nuestras libretas vamos a ir dibujando las imágenes que nos evoquen las historias que escuchemos.

6 / Al finalizar el encuentro debemos tener al menos 15 dibujos para compartir en nuestra actividad de cierre.

Buscar en el mapa

Vamos a revisar todo lo que dibujamos durante el encuentro con los mayores y a comentar cuáles fueron las historias que más nos gustaron.

Imaginar en San Basilio de Palenque

Bolívar - Colombia / 2020

Imaginar en Valle Bahía Solano

Chocó - Colombia / 2020

Imaginar en Santiago de Cali

Valle del Cauca - Colombia / 2020

Imaginar en Portobelo

Panamá / 2021

Imaginar en Livingston

Guatemala / 2021

Imaginar en Tocaña

Coroico - Bolivia / 2021

Imaginar en Motevideo

Uruguay / 2022