Entrevistas
Megafauna - Irene de Hollanda
Brasil -
mayo 27, 2022

200 autoras negras en la vitrina de una librería

En 2020 la editora Fernanda Diamant, la gestora cultural Irene de Hollanda y un equipo de profesionales relacionados con el medio editorial y literario brasileño abrieron la Librería Megafauna. Llevar adelante el proyecto semejante y en medio de una pandemia con aislamientos obligatorios fue todo un desafío. Antes de poder abrir las puertas del local ubicado en el icónico edificio Copan en el centro de São Paulo, el equipo de Megafauna inició una amplia programación online con una serie de debates.

Desde ahí, ya empezaban a expresarse con fuerza los principios de Megafauna: la librería es un espacio para conversar, reflexionar, hacer curaduría y crear contenidos. Como dicen en su página: “Megafauna valora a: los libros, los libreros, los lectores y su relación con la ciudad”. Tiene un acervo caracterizado por la búsqueda de la diversidad de autores, temas y editoriales. La librería también ha venido afirmando su identidad por destacar la producción de autores y autoras negras.

En cuanto pudieron, abrieron las puertas e iniciaron una programación que incluye: la invitación a curadores externos, con la idea de ampliar la investigación y la reflexión acerca de libros; una serie de discusiones y lecturas que se piensa alrededor de temas relevantes. Con ello se proponen cualificar los debates en torno a la literatura, fomentar la lectura, y reflexionar sobre el mundo en el que vivimos teniendo la literatura y el arte como punto de partida. Todo ello en una livraria de rua, como es llamada en portugués, una librería independiente y pequeña, con una naturaleza particular.

Hablamos con una de sus directoras, Irene de Hollanda, para esta entrevista. El nombre de Megafauna, dice Irene, “viene de los seres de grande porte que vivieron y se extinguieron en la prehistoria. Es un nombre que juega con la idea de la extinción de las librerías. Megafauna se posiciona como un proyecto de defensa del libro y de un tipo de librería que no debería estar en extinción. Finalmente, es también una lectura metafórica del edificio Copan, aquella estructura icónica y fantástica del centro de São Paulo”.

Ayahuasca Musuk

Megafauna

Abrir una librería en estos tiempos y en nuestros países es un sueño bien romántico. ¿Puedes contar un poco de cómo sucedió eso en el caso de Megafauna?

Megafauna está localizada en el Edificio Copan, diseñado por Oscar Niemeyer –uno de los edificios más icónicos del centro de São Paulo–. Es una librería dedicada a proyectos de curaduría y creación de contenidos. Fue pensada y materializada por profesionales del medio editorial y literario de la ciudad, que trabajan con contenido desde siempre y que tienen una relación sólida con los libros.

El proyecto tiene la intención de contribuir con la reflexión alrededor de los libros. Por supuesto que está toda la preocupación comercial, que finalmente es lo que le da sostenibilidad al proyecto, pero es una librería dedicada a proyectos culturales: es un espacio de discusión y debate, constantemente hacemos listas de libros y tenemos un podcast. A partir de la reapertura después de la pandemia, se está convirtiendo en un espacio de encuentros y debates, diariamente tenemos a escritores pasando por ahí para hablar sobre libros y literatura.

En general, es un proyecto pautado por la investigación. Eso tiene que ver no solo con la programación sino también con la creación del catálogo. Nuestro acervo es bastante específico, la librería es pequeña, entonces tenemos la posibilidad de trabajar con un nicho de libros. Para crear Megafauna, nosotros hicimos una investigación de alrededor de 150 a 200 editoriales brasileñas, grandes y pequeñas, es decir, nuestro catálogo se caracteriza por la diversidad. Nos interesan libros que puedan contribuir a una perspectiva crítica, democrática y antirracista.

En este momento, la librería se está destacando por el posicionamiento en pro del debate literario, la formación de lectores y la preocupación por el legado.

¿Cómo piensan en ese papel de formadores de lectores?

Pensamos la formación en el sentido de la contribución al debate cultural. Por ejemplo, en nuestro site estamos trabajando con un espacio de columnas de crítica literaria. Todo el tiempo estamos promoviendo encuentros, eventos, charlas y lecturas, reuniendo grandes autores pero también autores nuevos. Siempre trabajando con el contenido, viendo el libro no solo por el lado comercial, sino teniendo en cuenta su ciclo completo. Es decir: generalmente, los espacios dedicados a los libros están segmentados y separados, quienes hacen crítica, comercio, eventos o creación de contenido. Nosotros en Megafauna tenemos la intención de trabajar con el ciclo integral del libro.
También tiene que ver con formar públicos dentro de un nicho. Por ejemplo, aumentar la cantidad de lectores de autores negros. Como consecuencia de los debates, de las recomendaciones de los libreros y de la exposición de libros que hacemos, terminamos influenciando la escogencia de libros. No es por casualidad que los autores negros están entre los más vendidos en Megafauna. Estamos haciendo todo un trabajo de divulgación con ese enfoque.

Megafauna

¿Cómo es el proceso de escoger los contenidos que van a ser divulgados?

Trabajamos muy de cerca con los lanzamientos principales, los libros más importantes que están llegando. Tenemos un equipo de personas muy cercanas al contenido, todos, desde los libreros que ejercen el oficio hace más de diez años y pasaron por varias librerías, hasta quienes se encargan de la comunicación y la curaduría. Son personas que están atentas a lo que está sucediendo en la escena literaria. Hemos establecido relaciones con editoriales grandes, pero sobre todo con algunas más pequeñas que tienen catálogos más especializados con los cuales nos identificamos. A partir de conversaciones con ellas logramos saber qué lanzamientos tendrán en el año, cuáles generarían buenos debates. Además de eso, también pensamos y diseñamos debates desde casa.

Por ejemplo, tenemos una programación anual que llamamos ‘Temporada’ en la cual invitamos a un curador para pensar una programación y un tema a partir de libros. Estamos empezando la tercera temporada y seguimos la idea de la curaduría rotativa para poder invitar nuevas personas que traigan contribuciones a nuestra investigación. En ese caso trabajamos también con temas específicos y recuperamos ediciones de tiempos diversos, autores nacionales e internacionales.

 

¿Qué tipo de contenidos tienen en la librería?

Tenemos literatura, arte, fotografía, divulgación científica, humanidades y debates contemporáneos etc.

Además, hay preguntas y temas que pasan por Megafauna de manera transversal, ese es el caso del antirracismo. La preocupación con la representatividad afrodescendiente está siempre en nuestro horizonte. Gracias a la historia cultural y editorial brasileña es muy fácil crear programaciones y selecciones de libros con hombres blancos, siguiendo una narrativa hegemónica. Trabajar con una programación que destaque la literatura de afrodescendientes o de mujeres exige más investigación. Es un asunto del que nunca nos desligamos y que consideramos inevitable en el debate cultural.

Cuando entras a la librería hay algo que llama mucho la atención: desde antes de abrir y a partir del primer día, nuestra vitrina principal es una donde hay más o menos 200 libros con la carátula expuesta solo de autoras negras. Eso de alguna manera invierte el paradigma y se refleja directamente en las ventas. Nuestra lista de más vendidos es muy diferente de la de Amazon.

 

¿Podrías hacer una lista de recomendados para Vist?

Algunos de los lanzamientos recientes que nuestro equipo está leyendo y disfrutando son:

  • Aline Motta, A água é uma máquina do tempo (Fósforo)
  • Luís Cardoso, O plantador de abóboras (Todavia)
  • Marilea de Almeida, Devir Quilomba (Elefante)
  • Eliana Alves Cruz, Solitária (Companhia das Letras)
  • Paulliny Tort, Erva brava (Fósforo)